El vehículo del periodista de Azteca Noticias, Otoniel Martínez, fue alcanzado por una bala mientras su equipo realizaba la cobertura de los hechos violentos registrados en el área metropolitana de Guadalajara, en el contexto del operativo federal relacionado con la detención de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

De acuerdo con el testimonio del propio periodista, el equipo se encontraba cubriendo el Medio Maratón Internacional de Guadalajara y una jornada de colectivos de búsqueda cuando comenzaron a registrarse bloqueos y actos violentos en distintos puntos de la ciudad.

Durante el recorrido por la avenida Mariano Otero, los reporteros documentaron camiones de carga detenidos a causa de los bloqueos. Posteriormente, en la zona del Álamo Industrial, reportaron vehículos incendiados, el cuerpo de un presunto integrante del crimen organizado y la detención de dos personas por parte de las autoridades.

El momento de mayor riesgo ocurrió cuando el equipo se dirigía hacia el Aeropuerto Internacional de Guadalajara. En la carretera a Chapala, se encontraron con sujetos armados y encapuchados que mantenían cerrada la vialidad. En ese punto se desató una balacera.

“Mi compañero venía al volante y de pronto sentimos cómo los vidrios nos caían encima. Una bala atravesó la camioneta y alcanzó la ventanilla trasera izquierda. Nos agachamos y aceleramos para salir de la zona”, relató Martínez.

El equipo logró maniobrar y ponerse a salvo sin que se registraran personas lesionadas. Sin embargo, el incidente evidencia los riesgos extremos que enfrentan los periodistas durante la cobertura de hechos de violencia vinculados al crimen organizado.

Los llamados narcobloqueos paralizaron diversas vialidades, con quema de vehículos y presencia de hombres armados, lo que afectó a la población civil y obligó a suspender actividades en distintas zonas de la ciudad.

El caso se suma a los múltiples episodios que reflejan el deterioro de las condiciones de seguridad para el ejercicio periodístico en México, particularmente en coberturas de alto riesgo relacionadas con seguridad pública y crimen organizado.

Organizaciones defensoras de la libertad de expresión han reiterado la necesidad de protocolos de protección efectivos, coordinación con autoridades y condiciones mínimas de seguridad para garantizar el trabajo informativo en contextos de violencia.