Editores y líderes de medios de Europa y América Latina firmaron la Declaración de Alcalá, un decálogo estratégico que busca fortalecer la sostenibilidad del periodismo, su papel en las democracias y su adaptación a los desafíos tecnológicos, en un contexto marcado por la disrupción digital, la desinformación y la transformación de los modelos de negocio.
En el marco del IX Congreso de Editores CELAC-UE celebrado en el Instituto Cervantes de Alcalá de Henares, se refrendó el documento en el que se reunieron más de 50 editores, periodistas y representantes institucionales de América Latina y la Unión Europea.
En el marco del Congreso, se llevó a cabo un diálogo con José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores de España, acompañado por Martha Ramos, directora editorial de la Organización Editorial Mexicana (OEM), y Aitor Hernández-Morales, periodista senior de POLITICO, bajo la moderación de Jesús González, presidente de EditoRed.
Durante la conversación, se abordaron los desafíos geopolíticos actuales, el papel del periodismo en la defensa de la democracia y la necesidad de construir una voz iberoamericana conjunta frente a fenómenos como la desinformación, los conflictos internacionales y la crisis climática.
Entre los ejes centrales del Congreso estuvo el papel del idioma español como vínculo estratégico para el periodismo iberoamericano. Durante las sesiones, los participantes coincidieron en que la lengua no solo es un vehículo de comunicación, sino también un activo de cohesión cultural, influencia geopolítica y soberanía informativa.
En la mesa titulada “El castellano como espacio común: lengua, poder cultural y soberanía informativa en el eje Europa-América Latina”, participaron Miguel Ángel Oliver, presidente de la agencia EFE; Ernesto Cortés, editor general de El Tiempo (Colombia); y Carlos Roberts, prosecretario general de redacción de La Nación (Argentina), bajo la moderación de Alberto Barciela, director del Congreso.
Los debates también abordaron la ética periodística en la era digital, la responsabilidad editorial frente a la desinformación y la necesidad de reforzar estándares de calidad en un entorno mediático cada vez más fragmentado.



