Advierte sobre el surgimiento de líderes "metaexpositores" que buscan eliminar las repreguntas y convertir la fiscalización informativa en una concesión otorgada desde el poder.

Ciudad de México- En un contexto dominado por la polarización política, el cambio radical en las pautas de consumo y la irrupción acelerada de la inteligencia artificial, el ejercicio periodístico atraviesa una transformación estructural. En el marco del Foro de la Alianza de Medios MX 2026, especialistas y directivos reunidos en la Universidad Panamericana advirtieron sobre el repliegue del periodismo frente a discursos oficiales que buscan prescindir de la intermediación de la prensa y frente a un ecosistema digital que concentra la atención y los ingresos.

El periodista colombiano Daniel Coronell planteó que el sector enfrenta tres grandes sacudidas simultáneas: la mutación de los hábitos de consumo, el deterioro irreversible del modelo de negocios tradicional y la decisión deliberada de diversos gobernantes de saltarse el escrutinio periodístico para dirigirse directamente a la ciudadanía.

No podemos hacer retroceder el tiempo simplemente porque esos cambios no nos gusten. Sería como oponerse a la llegada del invierno: el invierno va a llegar

Del escrutinio a la concesión: el riesgo de los "metaexpositores"

Coronell identificó como una amenaza democrática directa la tendencia de ciertos dirigentes políticos —sin importar su alineación ideológica— a considerar al periodismo como un intermediario innecesario. Al utilizar plataformas digitales y canales unidireccionales, los gobiernos construyen narrativas donde el periodista crítico es tachado de adversario o defensor de intereses particulares, mientras que la información favorable es presentada como sumisión.

En este análisis, Coronell acuñó la figura del "metaexpositor": un líder político cuyo discurso busca controlar de forma absoluta la interpretación pública de los hechos, utilizando incluso las fallas de su propio gobierno para proyectarse como el combatiente de la ineficiencia institucional.

Como parte de este fenómeno, abordó el uso de espacios de comunicación directa como las conferencias mañaneras en México (iniciadas por Andrés Manuel López Obrador y continuadas por Claudia Sheinbaum), así como episodios de restricción de acceso a coberturas oficiales, citando las presiones contra Associated Press en EE. UU. tras su decisión de mantener el término Golfo de México.

Esas pequeñas concesiones cotidianas [para no perder acceso a una fuente] se convierten en un arma de censura y autocensura... Se pierde la repregunta y se reemplaza por el monólogo

Advirtió Coronell, enfatizando que condicionar la información transforma la fiscalización de un derecho ciudadano a una concesión del poder.

La "aparcería" digital y el colapso del modelo de negocio

A la presión política se suma la pérdida del sustento financiero tradicional basado en la publicidad masiva, desplazada hoy hacia algoritmos y grandes plataformas tecnológicas que ofrecen segmentación detallada.

Coronell comparó la posición actual de las organizaciones de noticias con un sistema de "aparcería" digital: los medios asumen los altos costos de investigar y elaborar la información, mientras operan en "parcelas" prestadas (como YouTube o TikTok) bajo las reglas, algoritmos y criterios de monetización fijados por un tercero. A esto se suma el impacto de los buscadores con respuestas generadas por inteligencia artificial, que sintetizan el trabajo periodístico sin derivar tráfico ni ingresos a los sitios que produjeron la información.

Esta crisis económica afecta de forma directa la independencia de las redacciones:

Si un medio no puede garantizar su sostenibilidad financiera, difícilmente puede garantizar su independencia frente al gobierno

Sentenció el periodista, recordando que las salas de redacción deben trabajar esencialmente para los ciudadanos y no para los jerarcas o dueños.

Por su parte, directivos como Martha Ramos (Organización Editorial Mexicana) señalaron que la clave de supervivencia dependerá de abandonar la competencia por clics masivos para enfocar los esfuerzos en construir y servir a comunidades concretas con necesidades informativas útiles. En esa línea, Mael Vallejo (WIRED en español) destacó que las nuevas generaciones continúan consumiendo noticias pero a través de formatos breves y audiovisuales, planteando el reto editorial de sintetizar temas complejos sin restarles contexto ni rigor.

Credibilidad vs. verosimilitud: el periodismo de investigación como respuesta

Frente a la inmediatez de la tecnología —donde un testigo con un teléfono móvil o una cámara de seguridad registran los hechos antes que un reportero—, la competencia por la velocidad ha perdido sentido. La oportunidad para las redacciones radica en la producción de reportajes que requieran búsqueda, contraste, análisis y seguimiento del dinero público.

Asimismo, el foro abordó el peligro de las "cámaras de eco" y la sustitución de la verdad probada por la verosimilitud (historias que se difunden porque parecen ciertas o confirman un prejuicio). Ante el avance de contenidos manipulados y la desinformación generada por IA, Coronell instó a las organizaciones periodísticas a incorporar la alfabetización informativa dentro de su misión: explicar a la audiencia cómo se construye una noticia, cómo operan las revisiones editoriales colectivas y cómo distinguir un error periodístico de una campaña deliberada de manipulación.

Sobre la integración tecnológica, analistas de la OEM y Grupo Fórmula como Pedro Iván Quintana y Oswaldo Aguilar señalaron que el valor de la inteligencia artificial reside en apoyar el procesamiento de grandes datos y agilizar cronologías, pero remarcaron que dentro de cinco años las mejores redacciones no serán las que tengan más programas de IA, sino aquellas cuyos profesionales posean el mejor criterio para usarla sin sacrificar el rigor ni el juicio humano.

Todas las respuestas que sabíamos siguen teniendo valor, pero nos cambiaron las preguntas. Tenemos que aprender a responder lo que ahora nos preguntan