Las visitas en unas notas o la viralidad que tengas las mismas dentro de las redes sociales ya no es suficiente para garantizar la supervivencia ni el impacto de los medios de comunicación. 



Así lo señalaron destacadas periodistas durante el conversatorio “Del clic a la conversación”, realizado en el marco del Festival Espejo 2026 —por el 12 aniversario de Revista Espejo—, un espacio de reflexión llevado a cabo en el Jardín Botánico de Culiacán que reunió visiones sobre los nuevos rumbos del periodismo digital en América Latina.

El panel contó con la participación de Rocío Gallegos, directora editorial de La Verdad de Juárez; Ketzalli Rosas, codirectora de Factual y Distintas Latitudes; y Valeria Estrada, editora general de Revista Espejo.

Las ponentes coinciden en que la relación unidireccional en la que el medio informaba y el público solo consumía ha quedado completamente atrás.

De lectores pasivos a participantes activos

Para Gallegos, la transformación digital ha obligado a los medios (especialmente a aquellos con raíces en el periodismo impreso) a convivir con una audiencia que ya no es meramente receptora.

La audiencia ya no solo consume y se acabó. Ahora nos encontramos con una audiencia totalmente activa que no solamente consume, sino que también coocrea, debate, fragmenta los mensajes que nosotros estamos compartiendo

Ante este escenario, la directora de La Verdad de Juárez enfatizó que los medios están obligados a generar nuevas estructuras y canales para mantener un diálogo constante con su público, incorporando no solo sus inquietudes, también sus necesidades directamente a la construcción de los contenidos.

Crear comunidad para sostener al periodismo

Por su parte, Ketzalli Rosas subrayó la importancia de analizar el impacto real que la información genera en las personas. 

A partir de ello, los medios pueden entender qué temas preocupan a la ciudadanía y qué formatos facilitan su acercamiento a la labor informativa.

Rosas explicó que este diálogo continuo abre la puerta a formar una comunidad fiel, un núcleo que no solo comparte los contenidos, sino que también está dispuesto a respaldar económicamente el trabajo periodístico mediante esquemas como suscripciones o campañas de recaudación de fondos.

Más allá de la audiencia que nos va a generar, hay que convertirnos en esa comunidad, porque también necesitamos que nos abracen

Estrada enfatizó que acumular números vacíos en redes sociales carece de valor si esto no se traduce en un respaldo mutuo con la ciudadanía.

El valor de escuchar sin perder el rigor

Como un ejemplo práctico de esta vinculación, las ponentes resaltaron iniciativas como la mesa editorial abierta organizada por Revista Espejo, un ejercicio donde la sociedad sinaloense provecho par debatir sobre las expectativas que tiene sobre el medio y proponer temas de su agenda.

Las periodistas concluyeron que el gran reto del periodismo contemporáneo radica en saber escuchar a sus audiencias sin dejar de lado su responsabilidad social y ética; es decir, equilibrando aquello que le interesa a la comunidad con los temas fundamentales y de fiscalización que, aunque no siempre generen viralidad, son indispensables para la vida democrática.