Tenía 69 años y una larga trayectoria en medios regionales dedicados principalmente a la cobertura policiaca y temas de seguridad pública.
El comunicador viajaba en su automóvil después de salir de su domicilio cuando hombres armados lo interceptaron y dispararon en varias ocasiones contra el vehículo, provocándole la muerte en el lugar.
Ramírez Hernández trabajó durante décadas como corresponsal y reportero en distintos medios de comunicación de Puebla. Era reconocido por su labor en la difusión de nota policiaca a través del medio familiar Cuarto Poder y también había desempeñado funciones públicas en el municipio de Tehuacán.
Una semana después del crimen fueron detenidos presuntos responsables del homicidio. Posteriormente, José Francisco “N” y Jesús Armando “N” recibieron sentencias de 46 años y cinco meses de prisión por el asesinato del periodista, en lo que fue considerada la primera condena en Puebla por el homicidio de un comunicador.
Sin embargo, años después, la familia del periodista denunció que existía el riesgo de que los responsables recuperaran su libertad mediante recursos de amparo y beneficios judiciales.
La hija del periodista, Diana Luisa Ramírez, señaló que uno de los sentenciados había obtenido anteriormente beneficios procesales pese a antecedentes violentos y advirtió sobre posibles irregularidades judiciales. También acusó que existen contradicciones entre resoluciones de jueces locales y federales relacionadas con delitos cometidos por los acusados.
La familia sostuvo que revertir la sentencia enviaría un mensaje de impunidad y desprotección para periodistas en Puebla, además de debilitar el precedente judicial logrado en el caso.






