La impunidad por los asesinatos de periodistas a nivel mundial ha registrado un incremento por primera vez desde el año 2012. Según el último informe de la UNESCO, el índice de crímenes sin castigo subió al 86 % en el periodo 2024-2025, frente al 85 % del bienio anterior.

Esta alza en la impunidad viene acompañada de una preocupante ola de violencia. En este mismo lapso, 189 periodistas fueron asesinados, lo que representa un aumento del 20 %. Más de dos tercios de estas víctimas (127 reporteros) perdieron la vida en zonas de conflicto.

El documento alerta sobre una nueva y peligrosa tendencia: el uso de drones para matar periodistas. Durante el bienio analizado, al menos 50 reporteros murieron en ataques con vehículos aéreos no tripulados. Además, se documentó el asesinato de 15 periodistas que portaban chalecos de prensa o viajaban en vehículos claramente identificados.

Zonas sin conflicto muestran avances en justicia

A pesar del panorama global adverso, el informe señala un marcado contraste en los territorios en paz. En los países no afectados por conflictos, la impunidad descendió al 77 % en 2026.

Este avance sostenido demuestra que cuando los gobiernos locales invierten en investigaciones, enjuiciamientos y mecanismos de protección, es posible reducir la violencia. De hecho, los crímenes contra la prensa en estas zonas registraron 85 víctimas, la cifra más baja en los últimos dieciocho años.

Mujeres periodistas: blanco de la violencia digital y física

Las mujeres en los medios de comunicación enfrentan riesgos específicos y desproporcionados. De las 14 mujeres periodistas asesinadas entre 2024 y 2025, el 93 % murieron mientras daban cobertura a conflictos armados.

Un estudio de ONU Mujeres revela que el 75 % de las periodistas han sufrido abuso o acoso en línea. La violencia digital está escalando al mundo físico, pues más del 40 % de las encuestadas reportaron haber sufrido agresiones fuera de línea originadas en redes sociales, el doble de lo registrado en el año 2020.