Carlos era reportero de la (in)seguridad del municipio al que pertenecía, lideraba el medio digital Código Norte Veracruz y colaboró con medios como Noreste y Enfoque, él ya había denunciado diferentes amenazadas por parte de policías municipales en 2024 por lo que se le otorgaron medidas de protección por parte de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) pero las amenazas no cedieron, por lo que el periodista decidió salir del estado ese mismo año y regresó hasta los últimos meses de 2025 Según la secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez comentó que “él abandonó las medidas porque se fue del estado, se fue por un tiempo, y regresó, y ya no hubo una solicitud sobre eso”.
Se comprometieron a que no habría impunidad en el caso y coadyuvan con la Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz.
La Fiscalía General del Estado apertura una carpeta de investigación e indican que personal especializado fue enviado al lugar de los hechos cuando se realizaron las primeras diligencias, la fiscal Lisbeth Aurelia Jiménez comentó que por razones legales, no es posible revelar detalles sobre las líneas que se analizan, ya que podría afectar el curso de las indagatorias pero confirma que algunas de ellas están relacionadas con la actividad periodística de la víctima.
No hay personas detenidas, se señalan los antecedentes de amenazas y fallas en la continuidad de las medidas de protección, sobre todo porque el día 10 de enero de 2025, luego del sepelio del periodista fueron desaparecidas Wendy Arantza Portilla Ramos (pareja sentimental) y Karime Monserrat Murrieta Reséndiz (amiga más cercana de ambos) esta situación se liga directamente a los lazos que tenían con el reportero asesinado, la FGE está dando seguimiento.






