González Herrera desempeñó un papel fundamental al visibilizar denuncias ciudadanas sobre corrupción, violencia estatal y abusos de poder en uno de los estados mexicanos más afectados por el crimen organizado.
Con un enfoque satírico y crítico, creó un personaje que usaba una máscara de luchador, símbolo profundamente arraigado en la cultura popular mexicana.
En junio de 2023, el periodista sobrevivió a un ataque similar, que atribuyó públicamente al crimen organizado.
A pesar de las amenazas, no contaba con la protección del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.
Organizaciones defensoras de periodistas documentaron el caso dentro del incremento de agresiones letales registradas durante 2025.
Hasta ahora no se han informado oficialmente detenciones ni una hipótesis pública definitiva sobre el crimen.






