Era director y conductor del portal Acá en el Show y mantenía una línea crítica hacia la administración del entonces gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo.
De acuerdo con reportes oficiales y testimonios cercanos a la familia, Figueroa fue privado de la libertad durante la mañana en el municipio de Huitzilac.
Tras el secuestro, sus familiares comenzaron a recibir llamadas de extorsión en las que exigían dinero para liberarlo.
La esposa del periodista logró reunir el monto solicitado y entregó el rescate en el lugar indicado por los secuestradores. Sin embargo, horas después, autoridades localizaron el automóvil de Figueroa abandonado sobre un camino de terracería en el poblado de Coajomulco, cerca de la carretera federal México-Cuernavaca.
Dentro del vehículo fue encontrado el cuerpo sin vida del periodista. En el mismo sitio también fue localizado el cadáver de otro hombre. Ambos presentaban huellas de violencia.
La Fiscalía de Morelos abrió una carpeta de investigación por secuestro y homicidio, mientras el gobierno estatal emitió un comunicado condenando el crimen y solicitando el esclarecimiento de los hechos.
La Comisión Estatal de Atención a Víctimas ofreció acompañamiento a la familia. Además de dirigir Acá en el Show, Roberto Figueroa realizaba una videocolumna satírica bajo el personaje “El Puercomandante”, desde donde emitía críticas sobre temas políticos y de seguridad en Morelos.
El asesinato generó reacciones de organizaciones internacionales como Reporteros Sin Fronteras (RSF), que señaló que durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador persistieron altos niveles de violencia contra periodistas y comunicadores en México.
Hasta el momento no se han reportado detenciones ni avances públicos relevantes en la investigación.






