Roberto Toledo, de 55 años, camarógrafo y editor de video del medio digital Monitor Michoacán, fue asesinado el 31 de enero de 2022 en Zitácuaro, Michoacán.
El ataque ocurrió en la cochera de un despacho jurídico vinculado con el medio de comunicación, cuando sujetos armados llegaron al inmueble y dispararon a quemarropa. De acuerdo con testimonios difundidos por Armando Linares, director de Monitor Michoacán, Toledo abrió la puerta tras escuchar el timbre y fue atacado desde la calle por varios hombres armados. Recibió múltiples impactos de bala y murió posteriormente en un hospital de Zitácuaro.
El asesinato ocurrió en un contexto de amenazas previas contra integrantes de Monitor Michoacán, medio que realizaba coberturas sobre política, corrupción, inseguridad y presuntos vínculos entre autoridades y grupos criminales en la región. En transmisiones públicas posteriores al crimen, Armando Linares aseguró que el medio había recibido amenazas derivadas de sus publicaciones críticas hacia autoridades municipales y estatales.
Días antes del homicidio, perfiles falsos en redes sociales habían acusado a Linares de presuntos vínculos con grupos criminales.
La Fiscalía General del Estado de Michoacán abrió una investigación bajo el protocolo de delitos cometidos contra periodistas.
En las primeras diligencias fueron aseguradas motocicletas presuntamente utilizadas por los agresores.
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) advirtió que Toledo se convirtió en el cuarto trabajador de medios asesinado en México en menos de un mes durante 2022.






