El gobierno australiano presentó un nuevo marco nacional para el desarrollo de la inteligencia artificial que plantea la protección de los derechos de autor de periodistas y artistas y la regulación de los centros de datos.
De acuerdo con un comunicado de la oficina del primer ministro Anthony Albanese, el objetivo de esta regulación es impulsar la innovación sin comprometer la seguridad, el suministro energético ni los derechos de autor.
La iniciativa contempla la creación de estándares obligatorios para la IA, para la construcción de centros de datos y medidas para proteger las obras de periodistas, escritores y artistas frente al entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.
El primer ministro Albanese informó que la propuesta será analizada por el Gabinete Nacional en agosto y que la legislación correspondiente se presentará a inicios del próximo año. El gobierno afirmó que será el primer marco regulatorio de este tipo aprobado por un país.
"Este marco líder mundial trata de que Australia elija dar forma al futuro en lugar de dejar que el futuro de la IA nos moldee", señaló.
Como parte de la estrategia, el gobierno creó de manera inmediata la Office of AI, adscrita al Departamento del Primer Ministro y el Gabinete, encargada de coordinar la implementación de los nuevos estándares a nivel nacional.
Protección a periodistas y artistas
Uno de los componentes más relevantes para la industria de los medios es el “compromiso de establecer la mayor protección posible para artistas y medios australianos”.
La propuesta establece que escritores, artistas y periodistas conservarán la propiedad de sus obras y que ninguna empresa debería utilizar contenidos creativos australianos para entrenar sistemas de IA sin el control de sus autores.
El Ejecutivo también anunció que en las próximas semanas presentará sus prioridades nacionales en materia de seguridad para consumidores frente a la IA, como complemento al reciente establecimiento del AI Safety Institute.
Durante la presentación, el primer ministro Albanese señaló que el objetivo es que Australia defina el desarrollo de la inteligencia artificial conforme a sus propios intereses nacionales y no permita que la evolución de esta tecnología determine las reglas por sí sola.
Por su parte, Tim Ayres, ministro de Industria, Innovación y Ciencia, afirmó que el marco busca atraer inversiones en inteligencia artificial bajo condiciones establecidas por Australia, fortaleciendo la resiliencia, la seguridad y la economía del país.
"Las normas australianas para la IA fortalecen el marco de Australia para asegurarse de que las inversiones en IA estén en los términos de Australia y fortalezcan nuestra resiliencia, seguridad y economía", indicó Ayres.
En tanto, Andrew Charlton, ministro adjunto para Ciencia, Tecnología y Economía Digital, sostuvo que una “licencia social” clara y exigible para la IA es fundamental para garantizar un crecimiento inclusivo, seguro y sostenible.
"Australia tiene la oportunidad de garantizar que la nueva tecnología ofrezca un crecimiento inclusivo, seguro y sostenible, con beneficios compartidos para nuestros trabajadores y la comunidad", expuso.
Reglas para los grandes centros de datos
Asimismo, los nuevos estándares incluirían reglas claras para los grandes centros de datos, entre las que destacan las obligaciones legales de financiar su suministro nuevo de electricidad.
El marco establecerá los Australian Standards for AI, un conjunto de reglas para los grandes centros de datos y el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial. Entre las obligaciones previstas se encuentran:
- Financiar su propio suministro nuevo de energía.
- Cubrir la totalidad de los costos de conexión a la red eléctrica para evitar impactos en las tarifas de los consumidores.
- Reducir su consumo eléctrico cuando sea necesario para fortalecer la estabilidad de la red.
- Operar con la mayor eficiencia posible en el uso del agua.
Además, el gobierno federal trabajará con los estados y territorios para definir las ubicaciones más adecuadas para nuevos centros de datos, incorporando la participación de las comunidades locales.





