Aristegui mencionó que el periodismo independiente es fundamental, siendo quienes se dedican a enfrentar un esquema en el cuál los líderes de corte populista que llegan a través de la democracia buscan debilitar a las instituciones que actúan como contrapeso.

La connivencia entre las autoridades locales y el crimen organizado constituye una grave amenaza contra los periodistas y se hace sentir en cada eslabón del sistema judicial. Los profesionales que cubren temas sensibles relativos a la política o al crimen, especialmente a nivel local, padecen advertencias y amenazas, cuando no son simple y llanamente asesinados.

Si bien, México ha sido identificado como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo, ahora el gremio se enfrenta a el uso de la Inteligencia Artificial, la periodista retomó la discusión durante el Simposio Internacional del Periodismo en la que expertos en IA contrastaron los “pros” y “contras” del uso de la misma.

“Todo lo que significa la condición humana tiene que estar en el centro como el punto principal en torno a lo que tiene que girar lo demás”

En un momento en el que la automatización promete inmediatez y volumen, la reflexión de Aristegui devuelve la discusión a lo esencial: el periodismo no es un producto generado por algoritmos, sino un oficio ejercido por personas para personas.

Centrar la condición humana significa preservar la curiosidad, la empatía, el criterio ético y la presencia en territorio; significa escuchar a las víctimas, cuestionar al poder sin miedo y narrar con responsabilidad.

La inteligencia artificial puede ser una herramienta, pero nunca el sustituto de la mirada humana que da sentido, contexto y dignidad a los hechos.