De cara a la creciente adopción de nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial, Karla Guadarrama, coordinadora de Estrategia Editorial de Vanguardia MX, destacó la importancia de que los medios regionales mantengan su ventaja competitiva, que es su capacidad para escuchar a sus comunidades y participar en la conversación de sus territorios
En la más reciente Charla AMMx: “Relevancia y prospectiva: hallazgos para diseñar los futuros de nuestras redacciones”, organizada por la Alianza de Medios Mx, indicó que esta relación debe ocupar un lugar central en el diseño de sus estrategias de futuro y advirtió que la adopción de la IA requiere objetivos claros y procesos de implementación definidos, a fin de evitar que su incorporación amplíe las brechas entre los equipos de las redacciones.
Al presentar los resultados de una investigación sobre los futuros posibles de los periódicos regionales, elaborada a partir de la revisión de las transformaciones registradas durante los últimos 15 años y entrevistas con especialistas y directivos de medios, Guadarrama explicó que la búsqueda de audiencias masivas, el seguimiento excesivo de métricas globales y la adopción de herramientas de IA sin un propósito estratégico pueden distraer a los medios regionales de su arraigo territorial.
“La búsqueda desenfrenada de métricas globales o audiencias masivas que no son locales, o el hype de herramientas de inteligencia artificial, está destruyendo o distrayendo de la única ventaja competitiva que tenemos los medios regionales, su arraigo, su escucha comunitaria y la capacidad de ser parte del tejido conversacional de su territorio”, señaló.
Asimismo, la especialista advirtió sobre las brechas internas que está provocando la adopción desigual de la IA, ya que mientras algunas personas y equipos cuentan con tiempo, recursos y capacitación para experimentar con estas herramientas, otros sectores de las redacciones pueden quedar rezagados.
Por ello, recomendó que las organizaciones identifiquen en qué punto del proceso de transformación se encuentra cada integrante del equipo y e implementen cambios con acompañamiento, objetivos claros y procesos de aprendizaje compartidos.
Metodologías para innovar con propósito
Durante la sesión, Guadarrama recordó que las redacciones se enfrentan a cambios tecnológicos y actualizaciones vertiginosos de buscadores, plataformas y redes sociales, por lo que advirtió que la adopción de nuevas herramientas sin una estrategia ni tiempo suficiente para consolidar hábitos, puede producir “fatiga por innovar”, es decir agotamiento mental o parálisis operativa.
A este respecto, llamó a los medios a innovar con propósito. “Las redacciones deben evaluar si una herramienta responde a un problema concreto, si contribuye a alcanzar una meta editorial y si puede integrarse de manera sostenible a los procesos de trabajo”, señaló.
Sugirió a los medios definir con claridad cómo deberían funcionar sus redacciones, qué futuro desean construir y qué acciones pueden emprender desde el presente, con el fin de provocar deliberadamente los cambios deseados.
Guadarrama dijo que sin bien no hay recetas replicables para todas las organizaciones, existen metodologías que permiten analizar las condiciones que favorecen o frenan una transformación.
Refirió la metrodogía conocida como el “triángulo de futuros”, que examina los cambios del presente que impulsan a una organización, las aspiraciones o escenarios que la atraen hacia el futuro y el peso del pasado, representado por creencias, inercias, infraestructura, rutinas y culturas organizacionales que dificultan la transformación.
También mencionó el “mapa de inercias”, que permite identificar las fuerzas limitantes y las fuerzas impulsoras dentro de una redacción.
Entre las limitantes mencionó las cuotas de producción, la falta de tiempo para realizar trabajo de campo, la ausencia de recursos tecnológicos, la evaluación de los equipos de redes sociales únicamente por los clics en el sitio y su exclusión de la planeación editorial.
Y como fuerzas impulsoras destacó la disposición de los periodistas jóvenes para experimentar con nuevos formatos, la disponibilidad de tecnologías para analizar grandes volúmenes de información y la necesidad de producir contenidos propios y diferenciados.
Guadarrama presentó además el “modelo del iceberg”, según el cual los problemas visibles representan únicamente una pequeña parte de las dinámicas que los originan.
"Por ejemplo, cuando un reportaje no consigue audiencia ni repercusión pública, la explicación no necesariamente está en la falta de interés de las personas. También puede estar relacionada con la forma de presentar la información, la ausencia de elementos visuales, una distribución deficiente o procesos editoriales fragmentados", explicó Karla Guadarrama.
Otra de las metodologías expuestas fue el “mapa de posibilidades”, que plantea cuatro preguntas antes de iniciar una transformación: qué debe crearse, qué prácticas deben abandonarse, qué procesos pueden fortalecerse y qué principios deben conservarse.
Entre las prácticas que podrían abandonarse mencionó las reuniones excesivamente largas, las dinámicas de rechazo automático ante nuevas ideas y los entornos laborales que dificultan la escucha.
En cambio, los medios pueden fortalecer la colaboración entre áreas y la capacidad para identificar tendencias y los espacios de retroalimentación.
En tanto, expuso que los medios pueden mantener los principios esenciales del periodismo como el rigor y la verificación de datos.
Preguntas y respuestas
¿La búsqueda de más clics sigue traduciéndose en mayores ingresos?
Respuesta:
También existen metas comerciales que los medios deben considerar. Si el objetivo sigue siendo generar ingresos mediante la publicidad programática basada en clics, vale la pena preguntarse hasta dónde ese modelo sigue siendo sostenible y cómo aprovechar mejor el margen que aún ofrece.
“No se trata de pensar en blanco o negro, sino de preguntarnos dónde sí podemos hacer cambios”, señaló Karla Guadarrama.
En ese sentido, invitó a explorar otras formas de monetización, como reportajes patrocinados, contenidos locales o espacios comerciales diferenciados dentro de los propios sitios, además de evaluar nuevas oportunidades en redes sociales.
Advirtió que concentrarse exclusivamente en un solo modelo de ingresos puede limitar la capacidad de adaptación del medio.
Asimismo, consideró que las redacciones deben cuestionarse si están aprovechando todas las posibilidades del entorno digital, en lugar de depender únicamente del tráfico hacia el sitio web o de una sola fuente de monetización.
¿Cómo conectar con audiencias que cada vez leen menos noticias?
Respuesta:
Uno de los hallazgos de la investigación es que las redacciones aún no tienen claridad sobre cómo responder a la fragmentación de las audiencias.
En muchos casos, señaló Karla Guadarrama, las decisiones se toman porque “todos están yendo hacia allá”, sin preguntarse primero qué audiencia se busca atender.
Por ello, consideró que el punto de partida debe ser la escucha.
“Las audiencias están; el tema es dónde están”, afirmó.
Expuso que en vez de replicar a otros medios, se debe identificar qué comunidades quieren construir y comprender qué formatos, conversaciones y experiencias están valorando.
También recomendó observar cómo consumen información las distintas comunidades, incluso en plataformas como TikTok, donde las personas encuentran conversaciones muy específicas sobre su entorno.
“Es cuestionarnos, escuchar, escuchar y escuchar”, concluyó
Insistió en que entender dónde están las audiencias y qué las motiva debe preceder cualquier decisión editorial o de producto.
¿Qué ha deteriorado la confianza en los medios?
Respuesta:
Karla Guadarrama respondió que una de las principales causas del deterioro de la confianza es la percepción de que, en ocasiones, la cobertura de los medios no refleja lo que las personas observan directamente en la realidad o a través de las redes sociales.
Como ejemplo, recordó el movimiento #YoSoy132, cuando muchos ciudadanos siguieron los acontecimientos desde redes sociales y contrastaron esa información con la cobertura de algunos medios tradicionales.
“La audiencia se estaba informando con hechos concretos de lo que estaba pasando y muchos medios salieron con otra realidad”, comentó.
A su juicio, esa desconexión entre la experiencia de las audiencias y la narrativa mediática ha debilitado la credibilidad informativa.
Por ello, planteó que cada medio debería preguntarse qué decisiones editoriales han podido contribuir a ese distanciamiento y qué tanto su cobertura refleja lo que ocurre en las comunidades a las que sirve.








