Anuncios recientes sobre posibles recortes a corresponsales extranjeros y la cancelación de la cobertura de los Juegos Olímpicos de Invierno encendieron las alarmas al interior de la redacción de The Washington Post, donde periodistas anticipan una nueva ola de despidos y una reestructuración profunda del medio.

En una publicación en X, el periodista Ben Mullin, del New York Times, señaló que corresponsales internacionales del Post fueron advertidos explícitamente de que sus plazas están en riesgo, lo que motivó el envío de una carta colectiva al propietario del diario, Jeff Bezos.

“Me han dicho que a los empleados del equipo extranjero de The Washington Post se les ha informado explícitamente que sus empleos están en riesgo. También se emitió una directiva que prohíbe a los periodistas ir a zonas de alto riesgo a partir del 1 de febrero, lo que algunos han interpretado como un preludio a los recortes”, escribió Mullin.

La editora de Semafor, Max Tani, difundió el contenido de la carta enviada por corresponsales internacionales del Post, en la que solicitan al dueño del medio preservar la cobertura global ante el riesgo de que los recortes debiliten de forma irreversible la presencia internacional del periódico.

En la misiva, los periodistas advierten que una cobertura internacional sólida es esencial para la marca y la relevancia futura del Post, y recuerdan que, pese a contar con menos reporteros que otros grandes medios, su equipo ha logrado coberturas exclusivas en momentos clave de la historia reciente: la invasión rusa a Ucrania, la crisis en Venezuela, los conflictos en Medio Oriente, la represión en Hong Kong, la guerra en Sudán y la caída del régimen de Bashar al Assad en Siria.

Los corresponsales subrayan que recortar estas plazas afectaría la capacidad del diario para cubrir eventos geopolíticos inminentes, como una posible escalada en Taiwán, tensiones dentro de la OTAN, conflictos en Irán o una mayor intervención de Estados Unidos en América Latina.

También advierten que la cobertura internacional no puede replicarse desde Washington y que su debilitamiento llevaría al Post a perder relevancia frente a competidores que han optado por reforzar su presencia global.

En un párrafo clave, los periodistas citan palabras del propio Bezos en 2013, cuando advirtió que reducir para ser rentable conduce primero a la irrelevancia y luego a la extinción, y le piden reconsiderar despidos que, aseguran, seguirían exactamente ese camino.

Cancelación de la cobertura olímpica, señal de alarma

La inquietud dentro del Washington Post se intensificó tras conocerse que el medio no enviará a su equipo deportivo a cubrir los Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebrarán en Italia este febrero, una cobertura históricamente considerada estratégica en términos editoriales.

Según Semafor, la decisión fue comunicada por correo electrónico el viernes pasado por la editora ejecutiva Kimi Yoshino a más de una docena de periodistas.

Mientras evaluamos nuestras prioridades para 2026, hemos decidido no enviar un contingente a los Juegos Olímpicos de Invierno”, escribió Yoshino.

Para amplios sectores de la redacción, la cancelación de esta cobertura es una señal anticipada de nuevos recortes, que no se limitarían al área deportiva, sino que podrían extenderse a las secciones internacional y política.

De acuerdo con Semafor, la decisión olímpica no es un hecho aislado, sino parte de un clima de tensión creciente en el Post. En semanas recientes han circulado rumores persistentes sobre despidos masivos, y algunos editores han sugerido de manera informal a integrantes de distintas áreas, incluida deportes, que comiencen a buscar otras opciones laborales.

El Washington Post inició un proceso de reestructuración en 2023, cuando enfrentó pérdidas por 100 millones de dólares y ofreció indemnizaciones para eliminar 240 puestos de trabajo. En 2024, el medio repitió la estrategia, lo que derivó en la salida de periodistas de alto perfil.