Elaborado en coalición de organizaciones de derechos humanos y académicas, El Caracol, CEPAD, CIMAC, El Poder del Consumidor y el Programa de Derechos Humanos de la Ibero en este detallaron actos de represión policial, política migratoria, desplazamiento urbano y afectaciones a la libertad de prensa durante la justa deportiva (Reporte índigo).
Desde el comienzo del mundial 2026 que tuvo una de sus sedes en México, diferentes medios tuvieron la iniciativa de realizar una contra cobertura, distinta a la narrativa “patriótica” y de recibimiento más que “amable” a la gentrificación.
La represión fué hacia los movimientos sociales y hacia la prensa, sin distinción.
No sólo se violentaron a los habitantes de colonias, como Tlalpan por la ubicación cercana al estadio dónde se realizarían los partidos, si no que la criminalización de los medios de comunicación (sobre todo los independientes), más allá de recibir alguna advertencia, muchos de los colegas que querían visibilizar el desplazamiento, discriminación o fallas dentro de la organización del evento fueron violentados físicamente o restringidos de su libertad por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Se tiene conocimiento de al menos seis registros de agresiones directas contra la prensa en los que detallan fueron arrebatadas cámaras fotográficas, encapsulamiento de reporteros, así como obstaculizar el trabajo de la cobertura periodística.
Dentro de la represión que se ejercía hacia distintos movimientos sociales como lo fueron colectivos buscadores o la CNTE, reporteros estuvieron expuestos a las agresiones con diferentes tipos de gases, proyectiles y golpes directos por parte de los cuerpos policiacos.

Las cifras de El Diario de Chihuahua, señalan que "Se documentaron en la Ciudad de México agresiones físicas, detenciones arbitrarias, obstáculos a la cobertura y despojo de equipo contra periodistas. El 54.55 por ciento de estas agresiones ocurrió durante manifestaciones, el 27.27 por ciento en partidos y el 18.18 en operativos policiales"
Uno de los medios independientes que tuvo gran alcance dentro del marco mundialista es la Red Trinacional Antimundial (RETA), esta red maneja una cobertura distinta a la narrativa comercial, pero a consecuencia de su gran impacto, muchos de sus colaboradores fueron agredidos en el cumplimiento de su labor.
Un ejemplo de ello fue el del periodista Camilo Ocampo que mientras cubría una manifestación con las trabajadoras sexuales sobre Av. Reforma y que pocos días antes habían tomado un espacio aledaño a SEGOB, documentó a diversos elementos de seguridad vestidos de civil (pertenecientes al gobierno capitalino y a la Guardia Nacional) quitaban las lonas que se habían colocado durante la protesta.
En cuanto se percataron, estos elementos comenzaron a agredirlo verbalmente y a intentar despojarlo de su cámara
De repente ya tenía alrededor de 5 o 4 personas que me estaban intentando quitar la cámara, el celular, la mochila… me encapsularon por un momento e hicieron que me alejara del contingente
A día de hoy no se ha vinculado a proceso a nadie con respecto a las diversas agresiones de las que fueron víctimas los periodistas a lo largo del mundial, ahí radica la importancia del informe que fue dado a conocer el día de ayer para señalar las injusticias y abuso de poder que se dió paso detrás de la jornada mundialista.
Si quieres saber más de esta red, puedes conocerla aquí.



