La presión internacional por el asesinato del periodista y activista ambiental Alex Serna aumentó , luego de que la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) y la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) exigieran investigaciones exhaustivas que contemplen su labor periodística como una línea central de investigación.

La ONU-DH manifestó su consternación por los asesinatos de la periodista Roxana Guzmán, en Veracruz, y de Alex Serna, en Guerrero, ambos reportados previamente como desaparecidos, y llamó a las autoridades mexicanas a esclarecer los hechos, garantizar el acceso a la justicia y la reparación integral para sus familias.

El organismo subrayó que las indagatorias deben considerar el ejercicio de la libertad de expresión de ambas víctimas como un posible móvil de los crímenes.

En su pronunciamiento, la oficina de la ONU recordó que Veracruz y Guerrero concentran un preocupante historial de asesinatos y desapariciones de periodistas, por lo que insistió en reforzar las condiciones para el ejercicio seguro del periodismo y la libertad de expresión.

Respecto a Alex Serna, identificado legalmente como Manuel Alejandro Moreno Serna, la ONU destacó que realizaba investigaciones periodísticas sobre temas ambientales en la Costa Grande de Guerrero y documentaba posibles afectaciones al medio ambiente, conflictos por el agua y la tierra, así como presuntos actos de corrupción relacionados con proyectos de desarrollo.

El comunicador desapareció el 20 de junio en Zihuatanejo y fue localizado sin vida casi doce días después.

El quinto periodista asesinado en 2026

Por su parte, RSF condenó el homicidio y advirtió que Alex Serna se convirtió en el quinto periodista asesinado en México desde el inicio de 2026, una cifra que confirma que el país continúa siendo uno de los más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.

La organización recordó que el comunicador estaba especializado en la cobertura de asuntos ambientales, una fuente particularmente sensible por los intereses económicos y criminales que suele involucrar.

La organización internacional pidió a las autoridades mexicanas realizar una investigación pronta, independiente e imparcial, identificar tanto a los autores materiales como intelectuales y garantizar que el caso no permanezca en la impunidad. También reiteró la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para periodistas, especialmente aquellos que cubren corrupción, medio ambiente y conflictos territoriales.

Los pronunciamientos de la ONU-DH y RSF se producen en un contexto de creciente preocupación por la violencia contra la prensa en México, donde organismos nacionales e internacionales han advertido reiteradamente sobre la persistente impunidad en los delitos cometidos contra periodistas.