En un contexto marcado por el incremento de la violencia contra mujeres periodistas, la International Women’s Media Foundation y la UNESCO seleccionaron a 11 redacciones de distintas regiones del mundo para participar en un programa piloto orientado a desarrollar políticas de seguridad con perspectiva de género.
La iniciativa “Safeguarding Women’s Voices: Enhancing Gender-Responsive Safety Strategies in Newsrooms”, busca apoyar a medios de comunicación en la creación de estrategias específicas para enfrentar los riesgos diferenciados que enfrentan las mujeres periodistas en entornos digitales y físicos.
El programa se lanza ante un escenario de escalamiento de la violencia contra mujeres periodistas en los últimos años.
De acuerdo con la encuesta global “Tipping Point: The Chilling Escalation of Violence Against Women in the Public Sphere in the Age of AI”, elaborada por la Iniciativa para la Integridad de la Información para la ONU Mujeres en colaboración con UNESCO y otras instituciones académicas, 42% de las periodistas encuestadas en 2025 vinculan los ataques en línea con agresiones en el mundo real, más del doble respecto al 20% registrado en 2020.
Asimismo, el 75% reportó haber sufrido violencia digital en el ejercicio de su labor, lo que confirma la persistencia de este fenómeno y su impacto en la práctica periodística.
Los datos coinciden con el informe global de tendencias de UNESCO sobre libertad de expresión y desarrollo de medios, que advierte sobre los riesgos diferenciados y acumulativos que enfrentan las mujeres periodistas a nivel global.
Redacciones de cuatro regiones
Las redacciones seleccionadas provienen de América Latina y el Caribe, África, Asia-Pacífico y Europa del Este.
El programa “Safeguarding Women’s Voices” tendrá una duración de un año y contempla tres líneas de acción principales:
- Asesorías personalizadas para que cada redacción evalúe sus protocolos actuales y diseñe planes de seguridad adaptados a sus necesidades.
- Capacitación especializada para directivos y periodistas sobre el manejo de amenazas específicas de género y aplicación de medidas de protección.
- Acceso a herramientas y recursos prácticos, como modelos de políticas y ejemplos de implementación en redacciones, con el objetivo de asegurar la sostenibilidad de estas medidas.








