La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) abrió el registro para la presentación del Índice Chapultepec 2025, el barómetro regional que evalúa anualmente el estado de la libertad de expresión y de prensa en 23 países del continente. El evento se realizará el próximo 10 de marzo en formato virtual y la participación es gratuita.
Durante la sesión se analizarán los principales hallazgos del informe, entre ellos las tendencias, riesgos y avances en el entorno regional, en un contexto marcado por presiones políticas, violencia, cambios regulatorios y transformaciones tecnológicas que siguen redefiniendo el ejercicio del periodismo en las Américas.
El registro está abierto en el enlace.
El Índice Chapultepec evalúa el desempeño de los países en tres dimensiones: violencia e impunidad contra periodistas y medios, control estatal o presiones sobre el ecosistema informativo, y condiciones para una ciudadanía informada y con libertad de expresarse.
Los resultados más recientes, correspondientes a la edición 2024, mostraron un panorama preocupante para la región. El promedio general fue de 48.12 puntos sobre 100, por debajo del nivel intermedio por segundo año consecutivo, lo que indica una situación de restricción generalizada para el ejercicio de la libertad de expresión.
La dimensión con mayor deterioro fue la relacionada con violencia e impunidad, que obtuvo un promedio de apenas 15.23 de 40 puntos, reflejando debilidades en los mecanismos de protección y en la respuesta institucional frente a agresiones contra periodistas.
En este rubro, varios países, entre ellos México, fueron ubicados en el nivel más crítico, asociado a riesgos graves para la seguridad y operación de los medios.
El informe también evidenció debilidades en la dimensión de ciudadanía informada, con bajos puntajes en variables como flujo de información, libre expresión y actuación del Estado frente a la desinformación.
Al mismo tiempo, el índice alertó sobre factores emergentes que inciden en el ecosistema informativo, como el impacto de la inteligencia artificial, la proliferación de desinformación y el aumento de regulaciones sobre plataformas digitales.
Cabe destacar que en la clasificación general, ningún país se ubicó en la franja “Con Libertad de Expresión”, a diferencia de las tres ediciones precedentes en donde se encontró, en algunos casos hasta dos países con estas características.



