La UNESCO lanzó un llamado a constituir la Día Mundial de la Libertad de Prensa 2026 como un momento clave para alinear al periodismo, la tecnología y la agenda de derechos humanos en torno a acciones concretas para fortalecer los ecosistemas de información del futuro, consideró la UNESCO.

En un contexto de retroceso acelerado de la libertad de expresión, manipulación informativa, fragilidad económica de los medios y expansión de tecnologías como la inteligencia artificial, el organismo internacional celebrará la conferencia global relativa al Día Mundial de la Libertad de Prensa 2026, este 4 y 5 de mayo en Lusaka, Zambia,

Bajo el lema “Forjar un futuro en paz: promover la libertad de prensa para los derechos humanos, el desarrollo y la seguridad”, la conferencia global, organizada por la UNESCO y el gobierno de Zambia, se celebrará de forma consecutiva con RightsCon 2026, en un momento en que, según el organismo, las fronteras entre periodismo, tecnología, espacio cívico y derechos humanos están cada vez más entrelazadas.

La UNESCO advirtió que la libertad de expresión en el mundo cayó 10% desde 2012, de acuerdo con su informe de tendencias mundiales 2022-2025, un retroceso comparable con algunos de los periodos más inestables del siglo XX, como las guerras mundiales y la Guerra Fría.

Dicho deterioro ocurre en paralelo con el aumento de conflictos armados, la manipulación informativa impulsada incluso con inteligencia artificial, la contracción del espacio cívico, la violencia persistente contra periodistas y la debilidad económica de los medios independientes.

La UNESCO destacó que uno de los datos más preocupantes es el crecimiento de la autocensura.

La UNESCO estima que la autocensura creció 63% desde 2012, impulsada por el miedo a represalias, el acoso en línea, la intimidación judicial y la presión económica.

A eso se suma que 85% de los asesinatos de periodistas permanece impune y que más de 54% de los ingresos publicitarios globales se concentra ya en plataformas digitales, lo que golpea de manera directa la viabilidad de los medios de interés público.

Para el organismo, el debilitamiento del periodismo independiente esuna amenaza transversal para la paz, la recuperación económica, el desarrollo sostenible y los derechos humanos.

Donde el periodismo se debilita, advirtió, las sociedades quedan más expuestas a la desinformación, la polarización, la manipulación y la violencia, especialmente en un entorno donde casi un tercio de la población mundial sigue desconectada y con acceso desigual a información de interés público.

La información como bien público


La edición 2026 del Día Mundial de la Libertad de Prensa buscará reafirmar los compromisos de la Declaración Windhoek+30 sobre la información como bien público, impulsar orientaciones comunes sobre gobernanza digital, inteligencia artificial y seguridad de periodistas.

Reunirá a periodistas, activistas por la libertad de prensa, comunidades de derechos digitales, tecnólogos, reguladores, académicos, educadores, organizaciones civiles, líderes juveniles y creadores de contenido, con el objetivo de construir respuestas compartidas frente a la transformación del ecosistema informativo.

La discusión considera  los ejes de, la relación entre libertad de prensa, paz, seguridad y desarrollo económico, con énfasis en el papel del periodismo independiente en contextos de conflicto, crisis, reconstrucción y cohesión social; la transformación digital, inteligencia artificial e integridad de la información, para analizar cómo plataformas, algoritmos y nuevos actores alteran la libertad de expresión, la independencia editorial y la confianza pública.

El tercer eje se centrará en viabilidad, pluralismo e inclusión, con la intención de explorar rutas para sostener medios independientes y diversos en la era digital, incluyendo medios locales, públicos y de interés público.

La conferencia también promover nuevas iniciativas intersectoriales en sinergia con RightsCon y ofrecer lineamientos concretos para la sostenibilidad de medios locales y de interés público.

Asimismo, la UNESCO subrayó que la gobernanza digital del futuro debe estar basada en derechos humanos y en principios de igualdad de género, al tiempo que insistió en la necesidad de fortalecer la alfabetización mediática e informacional como respuesta estratégica frente a la desinformación, la manipulación y la polarización.

También remarcó que sostener medios independientes no solo tiene valor democrático, sino económico, en la medida en que el periodismo contribuye a la rendición de cuentas, expone corrupción, flujos financieros ilícitos y evasión fiscal, y fortalece resultados de desarrollo.

El Día Mundial de la Libertad de Prensa se conmemora cada 3 de mayo desde 1993, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó oficialmente la fecha a partir de una recomendación de la UNESCO.

La conmemoración coincide con el aniversario de la Declaración de Windhoek, un documento clave en la defensa de la libertad de prensa impulsado por representantes de medios africanos.

Su fundamento normativo remite al artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que reconoce el derecho de toda persona a investigar, recibir y difundir informaciones y opiniones sin limitación de fronteras y por cualquier medio.