La repentina suspensión de financiamiento por parte del gobierno de Estados Unidos pone en riesgo la supervivencia de medios de comunicación independientes en todo el mundo, indican Ken Bensinger y Benjamin Mullin en una nota del New York Times.

Ante estos recortes, organizaciones periodísticas que dependen de estos fondos para sostener su labor de investigación han enfrentado recortes abruptos, despidos masivos y una creciente incertidumbre sobre su futuro.  

"Desde la década de 1980, Estados Unidos ha sido un pilar clave en el financiamiento de medios independientes, principalmente a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Departamento de Estado y la Fundación Nacional para la Democracia (NED)", exponen. 

De acuerdo con Bensinger y Mullin, estos recursos han sido fundamentales para fortalecer el periodismo de investigación, promoviendo la transparencia y contribuyendo a destapes de alto impacto como los Papeles de Panamá y los Archivos FinCEN, que revelaron redes de corrupción y lavado de dinero a nivel global.  

Sin embargo, la decisión de la administración Trump de congelar estos fondos de manera repentina, afecta a cientos de medios en todo el mundo y representa un grave riesgo para la libertad de prensa, agregaron los autores.  

Lea la nota completa en el enlace.

Despidos y cierres inminentes  

De acuerdo con la nota, el impacto de la medida ha sido devastador para muchas organizaciones periodísticas. Meduza, un medio de investigación con sede en Letonia reconocido por su cobertura del régimen de Vladimir Putin, es uno de los más afectados y será afectado con casi 15% de su presupuesto.

La situación no es diferente en Ucrania, donde la mayoría de los medios independientes dependen de subvenciones externas para seguir operando en medio de la guerra.

Clayton Weimers, director ejecutivo de Reporteros Sin Fronteras EU, indicó que nueve de cada diez medios en el país reciben financiamiento extranjero.

Los autores documentan que el golpe también ha afectado a medios en Chipre, Moldavia, Malta y las Islas Salomón, donde muchas redacciones han perdido más del 75% de su financiamiento de un día para otro.  

De acuerdo con expertos, el recorte del financiamiento estadounidense a los medios independientes además de impactar a las redacciones afectadas, podría representar un serio retroceso en términos democráticos y de transparencia, ya que estas organizaciones juegan un papel clave en la investigación de corrupción gubernamental y el monitoreo de regímenes autocráticos.  

La decisión de congelar estos fondos ha generado alarma en la comunidad internacional, que advierte sobre el debilitamiento del periodismo independiente y el riesgo de que aumente la censura y el control estatal sobre la información.