Artículo 19 en colaboración con Grey México y Diario La Unión lanzaron un cortometraje que muestra el alto índice de periodistas asesinados en México, donde de acuerdo con datos de Artículo 19, un periodista y/o su familia son agredidos o asesinados en México cada catorce horas desde 2006.

Este es el índice más alto de agresiones contra periodistas a nivel mundial solo por detrás de Gaza.

En el marco del Día Internacional de la Libertad de Prensa, que se conmemora cada 3 de mayo, Artículo 19 Oficina para México y Centroamérica, Diario La Unión y GREY México presentaron “Bullet Machine, una campaña que expone cómo, en uno de los países más peligrosos para hacer periodismo, las familias de periodistas también viven bajo amenaza.

En la presentación del cortometraje, Leopoldo Maldonado, director de Artículo 19 en México, expuso que la campaña busca visibilizar esta situación por la que atraviesa el periodismo en el país.

“En un contexto global de alarmante incremento de la violencia letal contra la prensa, México es el país sin una guerra declarada más peligroso para ejercerla. Ante esta realidad, los diferentes gobiernos han sido ineficientes e indolentes”, señaló Maldonado.

Desde el año 2000, Artículo 19 ha documentado que 176 periodistas han sido asesinados y 31 permanecen desaparecidos en México. En 2024, la organización registró 639 agresiones contra la prensa, una cifra que confirma una tendencia que no cede.

Además, 8 de cada 10 casos permanecen sin justicia. Mientras prevalezca la impunidad, el periodismo seguirá siendo una actividad de alto riesgo.

"La impunidad contra los periodistas en México alcanza el 98 porciento, prácticamente cada mes un periodista es asesinado en México".

El cortometraje Bullet Machine busca hacer memoria por todos los periodistas que han sido asesinados en México y lo que significa cargar el peso por la verdad y la justicia que mantienen las familias de los periodistas.

El cortometraje de Andrea Pele y Francisco Paparella presenta a una familia cuya casa es atacada a balazos mientras duerme y la madre corre a proteger a sus hijas para después pedirle a su esposo que deje de sacar verdades a la luz por el riesgo que corre sus vidas. Sin embargo, él se niega y una bala lo alcanza.

Por otro lado, el cortometraje plantea el dilema entre publicar o no, que nunca se resuelve.

El cortometraje parte de la idea de mostrar la estadística que viven los periodistas y sus familias cada día en el país, y cómo cada letra o cada tecla se puede convertir en una amenaza de bala.

La función de los periodistas es dar a conocer problemáticas que aquejan a las sociedades basados en datos e información verificada, pero su labor termina afectándolos y a sus familias, porque en países como México, sus vidas corren riesgo.

"Hay una línea muy fina, que es la que puedes cruzar, como la última escena donde el periodista apostó por la verdad".


El cortometraje dirigido por Antonio Paparella es una invitación a reflexionar el reto que representa ser periodista o comunicólogo, ya que cada vez menos personas apuestan por esta profesión, en un mundo globalizado y plagado por la desinformación, donde la comunicación confiable es cada vez más necesaria.