El acto se llevó a cabo a las 12:00 horas en la sede confederal de UGT en Madrid, fue convocado por un bloque inédito de asociaciones, sindicatos y colegios profesionales.
El documento expresa un compromiso compartido:
No vamos a normalizar las agresiones, las amenazas, el acoso ni el señalamiento de periodistas mientras ejercen su trabajo
Las entidades consideran intolerable que quienes ejercen el periodismo sufran insultos, persecuciones o agresiones mientras cubren manifestaciones, conflictos sociales o emergencias.
Uno de los puntos centrales del manifiesto es la condena al señalamiento político. Las organizaciones reclaman a todas las fuerzas políticas que abandonen las estrategias de señalamiento personal y advierten que cuando un responsable político señala a un periodista “está creando un clima que puede terminar convirtiendo la hostilidad en acoso y el acoso en violencia”.
En el texto subrayan el límite:
Una cosa es la crítica y otra muy distinta la intimidación, la amenaza o la agresión
El manifiesto también exige mayor protección operativa, pide a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que garanticen el derecho a informar con seguridad, especialmente en manifestaciones y situaciones de tensión, y que se investiguen con diligencia las amenazas y coacciones.
Advierten que la impunidad de una agresión no afecta únicamente a quien la sufre porque envía el mensaje de que informar tiene un precio.
Algunas asociaciones profesionales como Reporteros Sin Fronteras, Asociación de Periodistas Parlamentarios y Federación de Asociaciones de Periodistas de España fueron quienes firmaron el manifiesto.







