La organización Mexiro A.C. denunció que la extinción del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai) representa una afectación en la cadena de custodia de la información pública que afecta el derecho a la verdad y la justicia.

En conmemoración del Día Internacional del Derecho a la Verdad, la organización presentó una investigación llamada: "Sin archivos no hay verdad. Desaparición digital. Memoria y Justicia en México" y se concluyó que no hay inventarios públicos, normas de resguardo ni actos de entrega-recepción que den certeza sobre el destino de 20 años de archivos acumulados.

Monitoreo sistemático


De acuedo con información deEl Economista, el Archivo General de la Nación (AGN), confirmó no tener evidencias de que los inventarios del Instituto se remitieran. En un monitoreo sistemático que Mexiro hizo entre marzo del año pasado y 2026, dio a conocer que la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno confirmó el extravío de expedientes originales y la desaparición de los portales del organismo bajo el argumento de que había virus en los sitios.


Las declaraciones confirman la alteración y la pérdida de archivos públicos con valor probatorio, sin respaldo técnico documentado ni rendición de cuentas





También se notificó que los portales del Ina fueron inhabilitados de manera temporal e intermitente de las páginas del Inai y del Sistema Nacional de  Transparencia (SNT). Además, no se publicaron inventarios, protocolos de resguardo ni mecanismos de trazabilidad sobre el traslado de archivos y bases de datos. 

La investigación también señala que la desaparición de estos contenidos no es un incidente técnico menor, sino un evento con implicaciones estructurales para la democracia. También pidió publicar íntegramente los protocolos para la depuración de contenidos.

La organización que se dedica a monitorear del derecho de acceso a la información y la aclaración de cuentas, urgió transparentar  cómo se llevó a cabo a cabo el proceso de transferencia documental, además de  hacer una auditoría de la autenticidad de los archivos y restablecer de forma completa los micrositios, bases de datos y micrositios alterados.

México notificó acerca de las inconsistencias en respuestas a solicitudes de información con lo que buscó seguir la pista de los documentos, que estaban bajo dominio del Inai hacia un órgano desconcentrado que lo termió reemplazando.

También se dio cuenta de una partición institucional, reproducción de respuestas y dselindo de responsabilidades, ya que “distintas áreas y dependencias se declararon inhábiles o remitieron la responsabilidad entre ellas, sin que ninguna asumiera de manera integral la obligación de documentar, resguardar y garantizar la trazabilidad del proceso”.