Madrid- Coincidiendo con la inauguración de la XXX Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno en Madrid, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha alzado la voz para denunciar la profunda contradicción que supone recibir en España a mandatarios de países donde se persigue a la prensa, mientras se desatiende de forma simultánea a las víctimas de dicha represión: los miles de periodistas obligados a exiliarse.

Lejos de tratarse de casos aislados, RSF advierte que el fenómeno ha escalado hasta el punto de que redacciones enteras llegan a España huyendo de amenazas, violencia criminal y persecución gubernamental. Este éxodo se ha visto agravado por el deterioro democrático generalizado en América Latina, el cierre de espacios seguros de acogida en la propia región —como el caso de Costa Rica— y el endurecimiento de las políticas migratorias internacionales.

Un sistema de acogida insuficiente

Durante su denuncia, la presidenta de RSF España, Edith Rodríguez Cachera, ha subrayado el papel crítico que desempeñan estos profesionales:

"Los periodistas latinoamericanos en el exilio son el único contrapoder frente a los regímenes autoritarios y los contextos de corrupción y violencia de los que huyen. Son también la memoria de sus países. Es nuestra obligación moral y democrática proteger urgentemente a un exilio intelectual desatendido".

Asimismo, la organización ha calificado de precario e insuficiente el sistema de protección internacional español, advirtiendo además sobre los riesgos que el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo representa para aquellos comunicadores que buscan refugio bajo procedimientos cada vez más restrictivos.

Radiografía de un continente hostil

El informe de RSF sitúa el foco sobre la crítica situación de la libertad de prensa en diversos puntos clave de América Latina:

  • Argentina: Bajo el mandato de Javier Milei —quien ha sido incluido en la reciente Lista de Depredadores de la Libertad de Prensa de RSF—, el país experimenta un fuerte aumento de la hostilidad institucional, ataques verbales a la prensa y precarización del sector (puesto 98 de 180).

  • México: La violencia perpetrada por el crimen organizado continúa imponiendo la ley del silencio mediante agresiones y asesinatos bajo un manto constante de impunidad.

  • Nicaragua y Cuba: Nicaragua (puesto 168) se ha convertido en un auténtico desierto informativo tras el cierre masivo de medios y la expulsión o desnacionalización de decenas de periodistas por parte del régimen de Daniel Ortega. En Cuba (puesto 160), el férreo control estatal ahoga cualquier intento de periodismo independiente.

  • Venezuela y El Salvador: Venezuela se mantiene como uno de los principales expulsores de talento periodístico bajo severas restricciones, mientras que en El Salvador se constata un deterioro constante debido al señalamiento institucional hacia la prensa crítica por parte de la administración de Nayib Bukele.

Cuatro compromisos urgentes para los líderes iberoamericanos

Ante este panorama crítico, RSF ha exigido a los mandatarios reunidos en Madrid que sitúen la libertad de expresión en el centro de su agenda política mediante cuatro demandas concretas:

  1. Acabar con la impunidad: Investigar de forma rápida e independiente los crímenes y agresiones contra informadores, juzgando tanto a autores materiales como intelectuales.

  2. Reforzar la protección: Consolidar mecanismos regionales de seguridad y cooperación judicial para evitar que los agresores encuentren refugio en terceros países.

  3. Frenar las demandas abusivas (SLAPP): Despenalizar los delitos orientados a silenciar a la prensa y aprobar normativas eficaces contra la persecución judicial a la participación pública.

  4. Garantizar el pluralismo: Brindar apoyo financiero e institucional a los medios independientes y comunitarios ante el repliegue de los fondos internacionales de cooperación.