El movimiento #MeToo, que surgió en Estados Unidos en 2017, marcó un punto de inflexión en la cobertura de los medios sobre los derechos de las mujeres y la violencia de género. Desde entonces, se ha ampliado significativamente el enfoque en estos temas, pero el costo ha sido alto para quienes los investigan y reportan.

Un informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF), titulado "El periodismo en la era del #MeToo", revela que 80% de los periodistas encuestados reconocen que la cobertura de temas de género ha aumentado desde 2017.

Sin embargo, también señala que más de 60% de las periodistas que cubren estos temas han sido víctimas de ciberacoso, y que un 27% de los encuestados considera peligroso trabajar en este tipo de coberturas.

Aunque las agresiones afectan mayoritariamente a mujeres periodistas, RSF ha documentado casos en los que hombres también han sido blanco de violencia por cubrir los derechos de las mujeres y la violencia de género.

El impacto del #MeToo en el periodismo

Para Anne Bocandé, directora editorial de RSF, el movimiento #MeToo ha impulsado no solo una mayor cobertura de temas de género, sino también la aparición de nuevos medios, el fortalecimiento de redes de periodistas y la implementación de mejores prácticas en redacciones.

Algunas organizaciones han respondido a esta tendencia con la creación de puestos de responsables editoriales de género, que se encargan de garantizar una cobertura equitativa y sin sesgos. Sin embargo, las agresiones contra periodistas que cubren estos temas siguen en aumento, abarcando desde campañas masivas de ciberacoso hasta ataques físicos e incluso asesinatos.

"Estos ataques deben cesar. Es fundamental garantizar el derecho a la información sobre los derechos de las mujeres y la violencia de género sin temor a represalias", enfatizó Bocandé.

RSF exige medidas para proteger la cobertura de los derechos de las mujeres

Ante esta crisis, RSF ha emitido 16 recomendaciones dirigidas a gobiernos, autoridades judiciales, plataformas digitales y redacciones, con el objetivo de proteger a periodistas que trabajan en temas de género.

 Para los Estados:  

  • Proteger a periodistas que cubren derechos de las mujeres y violencia de género.  
  • Criminalizar ciertas formas de acoso cibernético con agravantes para mujeres periodistas y minorías de género.  
  • Garantizar protección en procesos de asilo y residencia.  
  • Apoyar la igualdad de género en medios mediante financiamiento público y herramientas de medición.  

 Para la policía y autoridades judiciales:  

  • Crear comisiones nacionales para la seguridad de periodistas especializados.  
  • Designar agentes de enlace para recibir testimonios de víctimas.  
  • Documentar ataques con apoyo de redacciones.  

 Para las plataformas digitales:  

  • Sensibilizar con campañas gratuitas sobre violencia contra periodistas.  
  • Priorizar denuncias de acoso cibernético y apoyar a ONG defensoras.  
  • Responder rápidamente a órdenes judiciales sobre violencia contra periodistas.  
  • Combatir amenazas anónimas y campañas de trolls.  

 Para las redacciones:  

  • Crear puestos de editores de género.  
  • Fomentar redes de investigación colaborativa.  
  • Capacitar sobre acoso cibernético y respuestas efectivas.  
  • Proteger a periodistas y fuentes con mecanismos de emergencia.  
  • Implementar apoyo financiero para la investigación sobre violencia de género.