El Pentágono defendió públicamente las nuevas restricciones impuestas a los medios de comunicación, calificándolas como “razonables” frente a los desafíos de proteger información sensible, en respuesta a la demanda presentada por The New York Times en diciembre que alegaba violaciones a derechos constitucionales, informó en una nota el propio medio.
Desde octubre de 2025, el Departamento de Defensa estadounidense exige a los periodistas acreditados en el Pentágono firmar un formulario de 21 páginas que impone límites específicos sobre cómo interactuar con fuentes oficiales, qué tipo de información se puede solicitar y las condiciones para mantener el pase de prensa.
Según el gobierno estadounidense, estas normas tienen como fin “detener actividades que puedan comprometer la seguridad nacional” y proporcionar “normas claras de conducta” dentro de las instalaciones.
Los periodistas que infrinjan dichas normas pueden perder su acreditación, en una política que sustituyó reglas anteriores más flexibles y menos restrictivas.
En la demanda, The New York Times sostiene que estas medidas vulneran la Primera y la Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos al otorgar al Pentágono el poder de revocar pases de prensa incluso si se trata de actividades legítimas de recopilación de información.







