En 2024, México se colocó como el tercer país con más periodistas asesinados, de acuerdo con el balance anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF). 

Los periodistas no mueren, los matan; no están en la cárcel, los regímenes los han encerrado; no han desaparecido, los han secuestrado. Estos crímenes, a menudo orquestados por gobiernos o grupos armados, son un agravio al derecho internacional y, con demasiada frecuencia, quedan impunes. Debemos cambiar lo establecido y recordarnos a nosotros mismos, como ciudadanos, que es por nosotros, para informarnos, por lo que mueren los periodistas. Debemos seguir contando, denunciando, investigando y velando por que se haga justicia. La fatalidad nunca debe triunfar. Proteger a quienes nos informan es proteger la verdad

La organización destacó los fallos en los mecanismos de protección a periodistas en México y lo ejemplifica con el caso del periodista y fundador del medio El Hijo del Llanero Solititito, Alejandro Alfredo Martínez Noguez, quien fue asesinado a pesar de contar con protección estatal. Martínez Noguez viajaba a bordo de un coche policial cuando fue asesinado a tiros.

Además, el balance señala que cerca de un centenar de periodistas están desaparecidos en todo el mundo, y México destaca como el país más peligroso en este rubro, ya que concentra más del 30% de los casos.

Gaza, la zona más peligrosa para los periodistas

El Balance 2024 de RSF revela un recrudecimiento de los ataques contra periodistas, especialmente en las zonas de conflicto, donde se concentra la mitad de los asesinatos de profesionales de la información registrados este año. 

Gaza se afianza como la zona más peligrosa del mundo en 2024, y como el territorio con mayor número de periodistas asesinados en el ejercicio de sus funciones en los últimos cinco años.

De acuerdo con RSF, el Ejército israelí ha matado a más de 145 periodistas desde octubre de 2023, de los cuales al menos 35 han sido deliberadamente asesinados durante su trabajo o debido a él. 

Por otra parte, 550 periodistas están encarcelados actualmente en todo el mundo, lo que supone un aumento del 7 por ciento con respecto al año anterior. 

Cuatro países concentran la mayoría de periodistas presos: China, con 124  (11 de ellos en Hong Kong); Birmania, 61; Israel, 41; y Bielorrusia, 40.