La libertad de prensa atraviesa uno de sus momentos más delicados en el hemisferio, marcado por la normalización de la hostilidad contra la prensa y ataques “coordinados, en evolución y cada vez más sofisticados” contra el periodismo, advirtió Pierre Manigault, presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

Durante la apertura de la Reunión de Medio Año de la organización,  sostuvo que dicha normalización de la retórica agresiva contra la prensa desde el poder político, debilita la confianza pública, alimenta la polarización y favorece la intimidación y la autocensura.

Asimismo, Manigault alertó que la persistente violencia contra periodistas, particularmente en contextos dominados por el crimen organizado, es sostenida por altos niveles de impunidad, a lo cual se suma el uso de demandas, leyes de difamación penal y mecanismos administrativos como instrumentos para silenciar a la prensa.

En su mensaje, el dirigente de la SIP destacó además el creciente ataque a la libertad de prensa mediante el acoso en línea, la vigilancia y las campañas de desinformación, muchas veces dirigidas de forma desproporcionada contra mujeres periodistas.

Por otra parte, subrayó que Estados Unidos atraviesa por primera vez en la historia reciente presiones sistémicas sobre la libertad de prensa que reflejan patrones vistos desde hace años en América Latina y alertó que este debilitamiento de la libertad de prensa en Estados Unidos puede alentar conductas similares en otros gobiernos de la región.

Reactiva SIP unidad de respuesta rápida 

Durante el evento, la SIP informó que reactivará su Unidad de Respuesta Rápida con apoyo del Fondo Mundial para la Defensa de los Medios de la UNESCO.

Esta instancia buscará investigar casos emblemáticos de periodistas asesinados, impulsar la reapertura de investigaciones, acompañar a las familias, promover reparaciones y activar litigio estratégico y presión internacional para combatir la impunidad.

El presidente de la SIP subrayó que más del 90 por ciento de los asesinatos de periodistas en las Américas siguen sin resolverse y afirmó que esa impunidad no es inevitable, sino resultado de la inacción estatal.

En su discurso, también hizo referencia a la reciente misión de la SIP en Uruguay, donde el presidente Yamandú Orsi firmó las Declaraciones de Chapultepec y Salta II.

A este respecto, Manigault destacó que el diálogo institucional puede generar avances concretos en materia de libertad de prensa.

Asimismo, hizo un exhorto a la unidad, al insistir en que la defensa del periodismo en el continente exige más coordinación, mayor solidaridad y una acción más decidida entre medios, organizaciones y defensores de la libertad de expresión.

“Un ataque contra el periodismo en cualquier lugar de las Américas es un ataque contra la democracia en todas partes”, indicó.