Redacciones como BBC, el New York Times, The Guardian, el Miami Herald y Bellingcat profundizan la adopción de la Inteligencia Artificial para su trabajo periodístico de investigación, mediante un modelo híbrido en el que se usa la IA para procesar, y el análisis, contexto y verificación es realizado por los periodistas, documentó The Reuters Institute.
El material, liberado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, consta de más de 3.5 millones de documentos, 180 mil imágenes y 2 mil videos relacionados con el caso Jeffrey Epstein, sin embargo el portal público donde que aloja esta información tiene capacidades de búsqueda básicas y escasa usabilidad.
En respuesta, los editores consultados por The Reuters Institute han construido sus propios sistemas y estrategias.
En el artículo, la periodista Gretel Kahn, expone que la BBC por ejemplo, descargó los archivos y creó una base de datos interna con un buscador personalizado.
En el Miami Herald, los documentos se cargaron en herramientas como Google Pinpoint, que permite reconocimiento óptico de texto y búsquedas asistidas por IA, y en plataformas legales de análisis documental.
The Guardian utilizó su sistema interno Giant, en tanto The New York Times desarrolló una solución propia con búsqueda semántica, etiquetado automatizado y extracción de información desde texto, audio, video e imágenes.
Con las diversas estrategias empleadas, los medios buscan navegar el volumen masivo de información, identificar patrones, detectar nombres recurrentes y localizar posibles líneas de investigación.
Posteriormente, los periodistas deciden, utilizando su criterio editorial para determinar qué es relevante y qué no.
Por ejemplo, en el Times, los resultados generados por IA se tratan como pistas preliminares que deben ser verificadas mediante investigación tradicional.
De acuerdo con Kahn, dado que los editores reconocen que la IA puede malinterpretar contextos, exagerar relaciones o cometer errores, lo cual es especialmente riesgoso en investigaciones con alto riesgo legal y reputacional, la decisión editorial final siempre recae en reporteros y editores.
Como punto de origen, los periodistas elaboran listas de nombres, hipótesis y preguntas clave basadas en años de cobertura previa, como en el caso del Times y el Miami Herald.
En tanto, The Guardian y la BBC realizan reuniones de planificación para definir términos de búsqueda, prioridades y asignación de reporteros por especialidad, ya sea política, finanzas, relaciones internacionales o figuras públicas, y se comparte información entre equipos.
Participación ciudadana y desinformación
Junto con la información que los medios procesan y analizan, hay proyectos tecnológicos independientes con interfaces abiertas para explorar los archivos.
Comunidades como la de Bellingcat en Discord que cuentan con decenas de miles de usuarios ciudadanos intercambian hallazgos y documentos bajo reglas estrictas de verificación y sin especulación.
Sin embargo, esta apertura también ha alimentado la desinformación, ya que circulan capturas manipuladas, interpretaciones erróneas y contenidos generados con IA, hecho por el cual, el papel del periodismo se vuelve fundamental.
Los editores agregaron que cada dato encontrado debe corroborarse con fuentes externas antes de ser publicado, por lo que han dejado la velocidad en un segundo plano, dando mayor peso a la precisión.








