2026 es el peor año en los 25 años de historia del Índice Mundial de Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras (RSF), y por primera vez, más de la mitad de los países del mundo se ubican en las categorías “difícil” o “muy grave” para la libertad de prensa, informó la organización.

El informe de RSF, destaca que las zonas de conflicto siguen siendo escenarios de empeoramiento o disminución de la libertad de prensa, donde la guerra fue la principal causa en Irak (puesto 162), Sudán (puesto 161) y Yemen (puesto 164). 

Entre los cinco indicadores que utiliza RSF para medir la libertad de prensa, que son contexto político, legal, económico, sociocultural y de seguridad, a nivel global, el que más cayó este año fue el legal

A este respecto, la organización advirtió que el periodismo está siendo cada vez más criminalizado en el mundo, mediante el uso abusivo de leyes de seguridad nacional, normativas antiterroristas, demandas estratégicas para silenciar voces críticas y otras formas de acoso judicial.

RSF agregó que el abuso de las leyes de seguridad nacional se reporta en muchos países con la finalidad de perseguir a periodistas, incluyendo Rusia (puesto 172), que actualmente mantiene a 48 periodistas encarcelados, así como Bielorrusia, Myanmar y Nicaragua.

Por su parte, en Siria la libertad de prensa mejoró ligeramente, posterior a la caída del régimen de Assad, con un repunte de 33 puestos hasta el 141. 

El informe indica que en América hay un deterioro evidente en la libertad de prensa.

Destacó la caída de siete posiciones en Estados Unidos, hasta el lugar 64, en medio de un ambiente más hostil hacia la prensa bajo el gobierno de Donald Trump, enmarcado por detenciones, deportaciones de periodistas y recortes severos a medios internacionales financiados por el gobierno estadounidense. 

RSF identificó a América Latina como una región especialmente afectada por el crimen organizado y los actores políticos. 

Así, Ecuador empeoró al caer 31 puestos, Perú 14, Argentina 11 y El Salvador 8, en un contexto donde convergen violencia política, crimen organizado y creciente hostilidad gubernamental hacia el periodismo.

Por su parte, el informe señala que Venezuela, Cuba y Nicaragua siguen atrapados en escenarios de represión, exilio, clandestinidad o destrucción del ecosistema mediático.

En tanto, México se situó en la posición 122 de 180 países en 2026, clasificado como en una 'situación difícil' para la libertad de prensa.

El informe de RSF indica que el país se enfrenta por un lado a la persistencia de asesinatos, desapariciones y amenazas, y por otro, a la debilidad de un mecanismo legal y de protección que, si bien reconoce formalmente la libertad de prensa, en la práctica no garantiza la seguridad, condiciones económicas mínimas ni un entorno institucional sólido para el periodismo independiente.